Día 13: Stone Town


Nos despertamos a las 7 de la mañana. Queremos bajar a la playa porque se supone que la marea debería estar ahora alta, aunque no lo está tanto como ayer cuando llegamos. Damos un paseo hasta la zona del río y hacemos alguna foto, aunque el paisaje sigue sin parecese al que vimos ayer. Unos niños aparecen y se ponen a hablar con nosotros. Nos piden dinero y caramelos, muchos niños de esta zona lo hacen, están más espabilados que los de Arusha. supongo que porque hay más turista aquí. A veces te dicen que les pagues por hacerles fotos y cosas así. O te piden dinero para comida. Sinceramente dudo que los críos aquí pasen hambre, hay cocos, mangos y plátanos por todas partes. Es evidente que hay mucha pobreza, eso sí, pero no creo que la comida sea una problema aquí. Todos parecen arroparse y los pueblos son más bien pequeñas familias.
Regresamos al hostal para desayunar. Suma, nuestro conductor, ya está aquí. Negociamos el día que nos llevó de Nungwi a Paje el trayecto de Michamvi a Stone Town por 45000 tzs. Al final no hemos cogido el dala dala, pero con el equipaje es un viaje bastante pesado y hemos preferido ir a lo cómodo.
El trayecto resulta estar pasado por agua, llueve nuevamente en Zanzibar. Nos paran un par de controles de policía, que seguimos sin entender muy bien de qué van. Todos los conductores se encogen de hombros cuando preguntamos. Alguno dice que es por las elecciones. Otros que es normal.
Llegamos a Stone Town. Suma conoce el sitio donde nos quedamos, Flamingo Guest House, así que no hay problemas. Esta ciudad se ve un poco más grande, hay hasta edificios de apartamentos, más tráfico y calles asfaltadas.
El hostal está bastante bien. La ducha no tiene plato, aquí se estila bastante que el suelo del baño haga de plato de ducha, con un resultado de lo menos práctico. No hay agua caliente, aunque el agua fría es más bien templada así que bien. Tenemos mosquiteras y ventilador, que es lo importante. Bueno, y WiFi.
Se pone a diluviar. Hacemos un poco de tiempo hasta que 15 minutos más tarde la lluvia cesa, así que nos decidimos a salir. Pero la caminata no dura mucho, la lluvia regresa con fuerza. Nos quedamos atrapados bajo un tejadillo con otras dos chicas. En Stone Town el 90% de la población es musulmana, así que van cubiertas con velos. Es curioso porque aquí hasta las niñas pequeñas van con velo.
Pasan varias personas, algunas han optado directamente por empaparse y pasan en sandalias o descalzos por delante de nosotros. En la calle comienza a formarse un riachuelo, menos mal que son de piedra y no de tierra como en el resto de la isla.
Estamos un rato más hasta que la lluvia disminuye un poco, tenemos que ir a la terminal de ferry para comprar los billetes de mañana.
El camino hasta el ferry está pasado por agua. Sigue lloviendo un poco y las calles están encharcadas. Compramos billetes para el ferry de las 15:30 con Azam Marine. Hemos estado investigando y el grupo Azam pertenece a uno de los hombres más ricos de Tanzania, Said Salim Bakhresa. Los zumos, los refrescos, el pan de molde, la televisión, los ferrys… todo aquí es Azam. Y, según wikipedia, el tipo empezó vendiendo tortillas en la calle. Tremendo.
Image and video hosting by TinyPic Seguimos andando hasta llegar a La Casa de las Maravillas, frente a los jardines de Forodhani, más tarde vendremos aquí a cenar. Seguimos callejeando un poco más buscando un sitio donde comer. Encontramos un restaurante local que nos gusta porque tiene los precios escritos en una pizarra. Los dueños no dominan el inglés, así que acabamos pidiendo un poco de todo: arroz, espinacas, ugali, pescado, carne, judias, chapati… Todo buenísimo y por apenas 6000 tzs.
Image and video hosting by TinyPic Regresamos al hotel para cambiarnos porque estamos empapados. Ya ha parado de llover, parece que de manera definitiva. Me escribe Marbella, el guía que nos ayudó a organizar la excursión de snorkel, está en la recepción. Bajo para negociar las visitas de mañana, queremos ir a Prison Island antes de irnos. Al final acabo negociando un tour por Stone Town y la isla por 15$ cada uno.
Salimos con él para empezar el tour. Primero paramos en el mercado de esclavos, aunque ahora una iglesia ocupa su lugar. Aquí se vendían esclavos procedentes en su mayoría de Sudáfrica. Marbella nos cuenta que estaban hacinados, en terribles condiciones y que muchos de ellos morían.
Image and video hosting by TinyPic Después vamos a Darajani, donde hay un mercado inmenso. Vemos el mercado de fruta, donde probamos por fin el famoso plátano rojo. También pasamos por los mercados de carne y pescado, atestados de moscas y con una pinta muy peculiar que no invita precisamente a comprar.

Image and video hosting by TinyPicSeguimos nuestra ruta hasta la Casa de las Maravillas, donde estuvo trabajando el padre de Freddy Mercury y que fue la primera casa de Áfrrica en tener electricidad y agua corriente. Actualmente es un museo pero está cerrado al público debido al mal estado de las instalaciones. Vemos también el palacio del Sultán y Old Fort.
La siguiente parada es la casa de Freddy Mercury, ahora un hotel. Mercury nació y vivió em Zanzibar hasta los 17 años. Me dice Marbella que en la isla no está bien vista la homosexualidad. Callejeamos un poco hasta pasar por la Catedral de San José, que está cerrada porque al parecer hay tan pocos cristianos aquí que solo abren los domingos. Luego pasamos por una plaza donde suelen hacer mitines políticos, Jaws Corner. La cosa está mal en Tanzania. El partido opositor ganó las elecciones y ahora los perdedores quieren repetirlas para, segun piensan los locales, poder manipularlas. Tanzania solo ha conocido un gobierno en sus más de 20 años de democracia y la gente quiere un cambio. Sobre todo en Zanzibar, donde se ven siendo pobres en una isla que genera millones de dólares en turismo. Se sienten engañados. En la plaza hay mucha gente. Vemos un teléfono que invita a hacer llamadas internacionales gratuitas, según Marbella para informar a Europa y EEUU de las últimas novedades, se ve que a Obama no le ha gustado nada lo de las elecciones.

Image and video hosting by TinyPicImage and video hosting by TinyPicSeguimos caminando hasta llegar a un parque que da al mar. Hay mucha gente joven haciendo deporte en la playa. Bajamos de nuevo hasta Forodhani, donde vamos a cenar.

Image and video hosting by TinyPicNos encontramos de camino con un grupo de españoles que venían con nosotros en el avión. Han estado con un tour operador recorriendo los parques del sur y ahora van a pasar unos días por libre en Zanzibar. Me sorprende lo poco que saben de Tanzania para haber pasado aquí dos semanas. Nada de gastronomía local o de sus formas de transporte, por ejemplo. Es curioso como la forma de viajar determina la experiencia del viaje. Supongo que al final es más cómodo ir con todo hecho, pero buscarte la vida aporta algo más a la experiencia final.

Forodhani es un parquecito frente al puerto donde hay puestos de comida local. Sobre todo brochetas de pescado y pizza de Zanzibar. Esta pizza es una masa rellena de ternera o cualquier otra cosa (hasta chocolate) y calentada en la plancha. Decidimos probarla, no se parece nada a la pizza que conocemos. También pedimos un par de vasos de caña de azúcar, que está buenísima. Comemos frente al puerto, sentados en el muro que hay. La verdad es que el ambiente es genial aquí, esta ciudad no nos hace sentir inseguros como Dar. De hecho, Marbella nos ha contado que a él tampoco le gusta Dar. Volvemos al hostal dando un paseo. Hay gente por la calle cenando en las aceras o de charla. La ciudad es un laberinto de callejuelas que invita a perderse en ellas, pero al final preguntando un par de veces llegamos. Mañana es el último día en este pequeño paraíso.