Amanecer rojo, de Pierce Brown


“El hombre no puede ser liberado por la misma injusticia que lo esclavizó”

 

Cuando empecé el libro me quedé muy impresionada. El mundo distópico que idea Brown me pareció excepcional y repleto de posibilidades. Los personajes, el inicio de la historia, cumplían fielmente con el decálogo que toda buena distopía debe seguir. Es evidente que Brown ha leído mucha ciencia ficción: la influencia de Un mundo feliz es más que evidente en las primeras páginas, la de Los juegos de hambre o Battle Royale es innegable en el resto del libro.. Me atrevería a decir que también hay toques de otras novelas como Nacidos de la Bruma, El juego de Ender o El nombre del viento.

El caso es que, posiblemente por mis altas expectativas, el camino que sigue Pierce Brown no ha terminado de convencerme. Se lanza de cabeza al young adult y nos hace un remix de los Juegos del Hambre con el Imperio romano, poniendo de escenario un Marte que a mi cabeza se le antojaba más parecido a la Tierra Media o al Poniente de Canción de Hielo y Fuego que al planeta rojo que me imaginé para El marciano. El resultado está bien y consigue el objetivo de entretener al lector, pero podría haber sido infinitamente mejor. Con todo, a Brown le quedan dos libros para remontar, así que no dictaré sentencia hasta haber concluido la saga. Quién sabe, quizás me encuentre con una novela tan épica como El Imperio final.

Confieso que lo que me decidió a leer este libro fueron las cinco estrellas que le concede Patrick Rothfuss en Goodreads, aunque sospecho que el autor es bastante generoso con sus puntuaciones. Le cito textualmente:

I suspect a lot of people compare them to Hunger Games, but I think that’s disservice to he books. Red Rising has a much deeper, richer world, more in-depth characterization, and a more complex plot.”

Pese a discrepar en el número de estrellas que merece la novela, estoy bastante de acuerdo con esto. La similitud entre ambos libros es evidente, pero le doy un minipunto a Brown por saber exprimir aún más la naranja de Battle Royale a la que tanto jugo sacó en su día Suzanne Collins.

En resumen, el libro está bien escrito y mejor traducido. La acción es constante y la lectura ágil. Se devora, vamos. Merece la pena darle una oportunidad, aunque sólo sea por conocer el universo distópico que plantea Brown, sumamente interesante.

ACTUALIZACIÓN: Hijo Dorado (Red Rising #2)

Me ha decepcionado enormemente este segundo libro. Pensaba que después del primero, Brown nos ofrecería, por fin, algo novedoso. Sin embargo, se limita a repetir el esquema del primer libro en un escenario diferente y bastante menos verosímil. La historia no se sostiene, hay demasiadas lagunas y soluciones a problemas que parecen completamente improvisadas por el autor, sin pies ni cabeza. Me resulta especialmente irritante que, pese a estar narrado en primera persona, de cuando en cuando el protagonista se saque de la manga la solución perfecta para los conflictos que se le plantean y después ofrece una explicación que suele incluir un hecho acontecido anteriormente del que no se ha informado al lector. Es difícil de explicar, pero se comprende a la primera cuando se lee el libro. Desquiciante. Por mi parte, abandono aquí la historia de Darrow, no tengo ni fuerzas ni ganas de leer la misma historia una tercera vez.