10 consejos si vas a visitar Tanzania


1. Muévete como los locales. Los dala-dala son una completa locura y no pueden ser más incómodos, pero son la realidad de Tanzania y sólo por eso merece la pena pasar estrecheces un rato. Alterna con otros medios de transporte más cómodos, pero no dejes de subirte a un dala-dala. Nuestra experiencia más auténtica fue el autobús de Arusha a Dar Es Salaam, éramos los únicos extranjeros y fuimos incomodísimos, pero a día de hoy lo recordamos como una de las mejores experiencias del viaje. No lo cambiaría por un trayecto en avión.

2. Aprende suajili. No es tan difícil como crees y en Tanzania agradecerán mucho que conozcas su idioma. Saluda con un “jambo” y ya tendrás una sonrisa asegurada. Además, sabes más suajili de lo que crees… ¿has visto “El Rey León”? Pues ya sabes que “Simba” es león, “Rafiki” significa amigo y “Hakuna Matata” te resultará muy útil porque significa “no hay problema” y es una expresión que utilizan continuamente.

3. Prueba la comida local. En Tanzania no hay restaurantes, o al menos no el concepto de restaurante que tenemos en Europa. Lo que más se asemeja está pensado para turistas y, por tanto, te cobrarán como tal. Deja tus escrúpulos a un lado y atrévete a probar la comida local. La encontrarás en casas particulares, o al menos eso parecen. Pregunta e investiga, te sorprenderá lo fácil que es entenderte con una persona que no habla tu idioma.

4. Cuidado con los beach boys. Son muy insistentes y no te dejarán en paz, te ofrecerán todo tipo de excursiones, sitios para comer, donde alojarte… no te quedes con lo primero que te digan, regatea siempre y jamás pagues nada por adelantado. Si no te interesa lo que ofrecen, una manera muy buena de que te dejen en paz es responderles “Hapana”. Significa “no” en suajili.

5. No pagues el alojamiento por adelantado. En los pueblos pequeños de Tanzania y Zanzíbar no existen las direcciones como tal, es un sistema muy confuso para los extranjeros, por lo que localizar el sitio que reservaste desde tu casa te va a costar horrores. Te puede pasar como a nosotros y directamente no encontrarlo. Por eso, es mejor que no lleves nada pagado a menos que sepas con seguridad donde está localizado, porque podrías perder el dinero.

6. Empatiza. Eres extranjero y el color de tu piel te señala como tal. Asúmelo y acéptalo. Vas a llamar la atención allá donde vayas y, por mucho que quieras, no vas a poder mezclarte con los locales. Para ellos eres un mzungu y, por lo que a ellos respecta, tienes dinero. Te tratarán como un cajero automático constantemente y, aunque a veces pueda resultar desesperante, tienes que comprender su punto de vista.

7. Haz amigos. Puede parecer contradictorio tras el punto anterior, pero no lo es. Una vez que comprenden que no van a conseguir venderte nada, los tanzanos son de lo más amistoso. La mayoría chapurrean inglés, incluso español, y están deseando practicar el idioma. Allí es muy importante porque significa poder trabajar con turistas y los turistas son su principal fuente de ingresos. Además, para ellos es un orgullo tener amigos en el extranjero. Descubrirás personas muy abiertas, encantadas de compartir contigo su cultura y de conocer la tuya.

8. Lleva todo lo que necesites en la maleta. En Tanzania puedes comprar algunas cosas, pero no siempre vas a encontrar todo lo que resulta sencillo de localizar aquí. Algo tan absurdo como comprarme un peine se convirtió en una misión imposible para mí. Ya ni te cuento si necesitas algo con urgencia mientras estás de safari.

9.Viaja por libre. Tanzania es un país seguro y con más facilidades para el turismo de las que imaginas. Olvídate de viajes organizados y hoteles de lujo porque te vas a perder lo mejor que tienen en Tanzania: su gente. Coge tu mochila y ve a tu ritmo. Posiblemente no todo sea perfecto, tendrás que afrontar contratiempos y habrá planes que se tuerzan… pero por el camino conocerás a un montón de personas maravillosas y una cultura completamente fascinante. Además, tu bolsillo te lo agradecerá.

10. Cuida lo que bebes. Este es el consejo obvio, pero no podía dejármelo. Nuestro cuerpo no está preparado para el agua africana, así que no arriesgues. Lávate los dientes SIEMPRE con agua embotellada. No bebas zumos ni nada que lleve hielo. Pela siempre la fruta. Huye de las ensaladas y de cualquier cosa que haya podido ser lavada con agua. Utiliza tu sentido común y todo irá bien.